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Hoy os recomendaré una  película de hace ya unos años (un remake), rara, rara, me refiero a The Gambler, disponible en Netflix.

Rara, en el sentido de que con un guión sobresaliente, de un guionista para mi desconocido, un tal William Honahan, la película naufraga igualmente. Algo, repito, raro e inexplicable,  y es que, no recuerdo encontrarme con un guión de este calibre en una película fallida.

Supongo que el problema viene de la elección de actores, el ritmo y, quizás, en gran medida, por la opacidad del protagonista. Una auténtica pena. Con la cuarta parte de ese guión otros facturan productos inmensamente mejores. 

No obstante, solo por esos diálogos, en concreto, casi todos los pasajes en los que "negocia" el jugador con los prestamistas, son de enmarcar, y en especial la parte dónde se habla del plan de vida -qué te jodan-.

Como es de lo mejor, bien merece la pena ver la escena, y así de paso, tras verla, veréis la peli, si o si, y sino, qué os jodan.





Por fin se acabó el roaming en Europa, pues bien, de nada sirve si no configuras bien tu iPhone (en Android, se hace más o menos igual, bueno, es un decir). 


Para que el móvil tenga cobertura y te cobren llamadas y datos según la tarifa que tienes contratada en tu país de origen, estando en un país de la comunidad económica europea, es decir, en casi toda ella, menos en Reino Unido y Gibraltar, solo tendrás que ir  a «AJUSTES...»

Luego a «DATOS MÓVILES» y activar la opción «ITINERANCIA DE DATOS». Con ello tu móvil ya tendrá cobertura de datos y voz en cualquier país extranjero, pero...

Tras activar la itinerancia verás que se visualiza un nuevo deslizador que pondrá «Internet en la UE». Actívalo, ya que, si estás en un país que no pertenece a la E.U., te cobrarán roaming, en cambio, con este check activado, solo funcionarán los datos y llamadas si estás dentro de la Unión Europea (repito, U.K., Gibraltar y unas islas dónde hay unos lagartos enormes, no).

Y ya está. Se que es obvio,  pero estoy más que seguro que la mayoría da la bienvenida al fin del roaming, pero no le ha tocado al móvil, creyéndose que por defecto ya funcionará estando fuera del país, y no es así.

Hoy os hablaré de los altavoces inalámbricos. No de esos pequeños, sino, de los bafles de toda la vida, pero eso si, que no necesiten conexión por cable, tan solo un emisor por bluetooth o wifi.
Altavoces inalámbricos

Un truco que muy poca gente sabe y que simplifica enormemente la introducción de textos en varios idiomas desde periféricos iOS (iPhone y iPad), es el siguiente:

http://amzn.to/2nouooF


Normalmente cuando escribes en castellano para cambiar de idioma, por ejemplo al inglés, necesitas darle al botón del globo terráqueo que hay junto a la barra espaciadora, hasta localizar el idioma, luego escribir, volver a darle y volver al idioma anterior, etc. Esto en el día a día, se convierte en un auténtico coñazo, pero lo que muy poca gente sabe es que si instalas todos esos idiomas que usas habitualmente y luego, seleccionas el teclado en inglés (de U.K), y escribes ahí directamente tanto los textos en inglés como en otros idiomas que tengas instalado, el teclado detectará automáticamente en que idioma estás escribiendo cada palabra y te usará tanto en el apartado predictivo como a la hora de corregir palabras en el idioma que corresponda.



Es decir, si usas por defecto el teclado inglés, podrás a su vez escribir en otros idiomas que tengas instalado en preferencias de teclado sin necesidad de cambiar entre idiomas. 

Ahí queda eso, ya que es una particularidad del teclado que no está documentada en ningún sitio y es del todo inexplicable, ya que, simplifica enormemente la escritura en varios idiomas.
Lo bueno de tener un Apple TV, es que virtualmente tienes acceso a todas las productoras de series, da igual que sea Netflix, que la HBO, Hulu, Amazon, BBC o, como es el caso, Starz Series. Podrás acceder a todas y cada una de ellas utilizando o bien las app oficiales, si es que están disponibles en la store de Apple, o ciertas apps que sirven de puente para acceder al servicio directamente desde un Apple TV. Así que, si quieres ver todo de todos, ni lo dudes.

https://www.starz.com/series/americangods/featured


Hoy os recomendaré American Gods, una serie de Starz Series, que por varios motivos la tenía en el punto de mira desde que se comenzó a rumorear su rodaje, y sinceramente, no me ha defraudado.  Es que, si la dirige Bryan Fuller, director de una de las series más interesantes de los últimos años, me refiero a Hannibal, y si, además, el guión es una adaptación a la novela del mismo nombre de Neil Gaiman, colaborador habitual, del que para mi, es (DEP, los genios no mueren) uno de los mejores escritores de ciencia ficción e incluso fantasía de todos los tiempos, me refiero a Terry  Pratchett, que quieres que os diga, apuesta segura. 

Tengo que reconocer que a mi la fantasía nunca me gustó. No me impresionan los magos sacando conejos de chisteras, de hecho me resulta tremendamente aburrido y patético. Quién coño se cree un truco de magia. En fin, que una cosa es imaginar y otra muy distinta, delirar. Pues bien, American Gods es una hostia en toda la cara a mis gustos, y aún así, logró engancharme desde el minuto uno. Sin duda estamos antes una de las series mas originales de los últimos años.



La forma de estructurar los episodios es, no sé si innovadora, pero si muy eficaz, la idea original es lo que menos me convence, pero bueno, hay que reconocer que es original de cojones, y al fin de cuentas, no es más que una escusa para hablarnos de otras cosas mucho más mundanas. El reparto es acertado, aunque quizás de prota (Sombra) requiriese a alguien que diese más el pego de anti héroe. Por lo demás, banda sonora muy buena, guión espléndido, con ese toque canalla, léase arriesgado, o a veces, de difícil digestión, tan característico de las producciones de la Starz.

De qué va, pues para explicártelo primero debiera hacerme una ensalada de ayahuasca y hoja de coca... toda buena ensalada ha de llevar variedad... y luego, tras dos o tres botellas de buen vino, te podría balbucear que versa sobre mitología postmoderna transversal. Vamos, que hay cosas que no admiten descripción, has de verlas.
En las pelis de western, a menudo se ve a alguien apuntando a un desgraciado que pala en mano cava su propia tumba, pero casi siempre, es el cabrón el que finalmente la ocupa.

https://www.netflix.com/browse

Netflix me da que está en uno de esos giros de guión, está apuntando al desgraciado (léase entre líneas, a las demás plataformas), sin darse cuenta de lo que le espera. 

Me acabo de enterar del programa de cancelaciones de series y sinceramente, la historia se repite y ya cansa, serie buena que sacan, serie que cancelan a las dos temporadas, y peor aún, sin cerrarlas como es debido. Ocurrió con Marco Polo y va ocurrir una vez más con Sense8.

Se que son series caras de producir, pero lo bueno rara vez no lo es. Parece que la consigna es bien clara, producir muchas series para acaparar el máximo espectro de público posible, pero eso a cojones significa renunciar a las grandes producciones, haciendo por el precio de una, cuatro mediocres, así de simple. Y es que se creen que si no proponen todos los días un producto nuevo, la gente se le va a ir, o más ridículo aún, que al tener más catálogo que la competencia, van a captar más mercado. Cuando lo que realmente te hace buscar alternativas, es el qué, toda esa oleada de propuestas no te interesen en un porcentaje alarmantemente alto. Tanto es así, que la plataforma poco a poco va perdiendo ese marchamo de productora de buenas series, para convertirse en una plataforma sin identidad propia.


Los clientes de Netflix (u otras de pago) en realidad son clientes de nicho, es decir, jamás te van a ver una producción de A3Media o de Telecinco, buscan calidad. Por eso pasan de la televisión en abierto y pagan por acceder a esos contenidos. O dicho de otra forma, ese público que no ve Netflix, ya está encantada viendo televisión en abierto y por mucho que le ofrezcan lo mismo a porrillo en una plataforma de pago, no van a pagar por ello.

Lo bueno de todo esto es que las otras grandes productoras se han dado cuenta que la única forma de competir con Netflix es especializarse o crear marca, o lo que es lo mismo, apostar por la calidad, aún cuando eso signifique no manejar los números de Netflix, pero si tener muy poca volatilidad de abonados y por tanto invertir con cierta garantía de retorno.

Netflix no tiene el factor de retención de las telefónicas, que te montan todo el tinglado asociado a un "valor añadido" que supone agrupar: fibra, móviles, fijo y TV y que encima requiere de un decodificador para acceder al contenido. Los abonados de estas plataformas, por así decirlo, tienen un índice de tolerancia muy superior, ya que al fin de cuentas no dejan de ser usuarios cautivos, en cambio un cliente de Netflix para irse tan solo debe cancelar la cuenta y abrir otra, por ejemplo en HBO. En tres minutos de reloj está desvinculado de Netflix y viendo otra plataforma, así de simple.

Supongo que el plan es intentar captar masivamente abonados (ya se sabe, la mediocridad está asociada inevitablemente al consumo de las grandes masas), bajar en la misma proporción los precios y simple y llanamente asfixiar a la competencia, al no poder ésta, asumir esa reducción de precios y al mismo tiempo mantener su ventaja competitiva, es decir, la calidad de sus producciones.

Este es un claro ejemplo del poder que tienen ya en la actualidad las machine learning, en este caso asociadas a la plataforma, implacables que traducen números en supuesto conocimiento; tantos abonados ven esta serie, tanto representan en la plataforma, tanto costó producirla, resultado; ratio inversión/retorno bajo. Una máquina no puede comprender el concepto de mediocridad, y ésta en ningún caso debe ser considerado un activo, como mucho una estrategia a corto.

A ver quién mata a quién.
Netflix ha lanzado hace ya unos días la serie «Anne with an "E"»,  que viene siendo una adaptación de la novela «Anna la de tejas verdes»  publicada a principios del siglo XX por Lucy Montgomery, de la que también se ha hecho una serie de anime hace unos años y creo que también una serie.

https://www.netflix.com/browse?jbv=80136311&jbp=1&jbr=1

Para los que ya tenemos una edad, recuerda mucho a series clásicas de los años 80, eso si, con un reparto acertadísimo, muy bien interpretada y con un guión adaptado a nuestro tiempo (por más que esté basada en una novela de principio del siglo pasado), del que el excelente reparto saca un provecho notable.

Un aspecto a destacar es su banda sonora, como diría Anne, «exquisita». 

Quizás para algunos resulta un tanto edulcorada, pero lo cierto es que es muy agradable de ver, ligera si se quiere, pero para nada resulta mediocre. Aquí queda la recomendación.

P.D.: La primera temporada solo tiene 7 capítulos, pero creo que tendrá continuidad, ya que aún cuando la distribuye Netflix es producida por la cadena canadiense CBC para televisión.

Desde hace unas semanas para acá, una de las webs de descarga de libros más interesantes está teniendo serios problemas, me refiero a EspaEbook.com, ya que tanto los antivirus como los mismos navegadores detectan sus direccionamientos como páginas fraudulentas

Bien, todos sabemos cómo operan este tipo de webs, que intentan por todos los medios captar la máxima publicidad posible, tanto directamente, como llana y simplemente, engañando al visitante para que dé clic en ciertos botones para que vea publicidad, rellene todo tipo de datos y demás, bien... pues os explicaré como solventar estos "comportamientos" y a su vez, soslayar el susodicho bloqueo por parte de los antivirus y los propios navegadores, ya que al fin de cuentas, la página sigue siendo totalmente operativa.



Antes de nada, cuando quieras acceder a dicha web, deberás desactivar el bloqueador de pantallas emergentes, tanto sea propio del navegador de Internet, como de un programa dedicado a ello estilo Adblock.  Según que navegador utilices se hará de una forma u otra, pero basicamente es desactivar el bloqueador, o mejor aún, añadir esa dirección web como una excepción, para que no la bloquee. Y si usas programas del estilo Adblock, pues lo mismo.

Luego, cuando pinchas en el botón descargar, pero no en cualquiera de ellos, sino justo el que señalo en el pantallazo. Los otros te direccionan a todo tipo de páginas para que des tus datos, cosa que nunca (jamás) debes hacer.

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Recientemente Netflix ha cambiado el método de valoración del usuario, pasando del sistema de estrellas al método «me gusta, no me gusta». Hay que decirlo, mucho más eficaz y claro que el anterior, ya que, muchos usuarios se creían que las estrellas indicaban «la media de valoración de los usuarios de la plataforma», cuando en realidad era una estimación que da Netflix a ese item, según tu perfil de uso de la plataforma, es decir, que según tu historial de visionado (tus gustos), te sugiere unas mejor que otras, que puede ser que coincida o no, con la valoración que muestre a otros usuarios.
  
https://www.netflix.com/browse

Ahora con el sistema de «ok, me gusta», o «vaya mierda», está claro qué quién valora eres tú. Y en todo caso, cuando un producto no lo tienes valorado, te indicará con porcentaje, el nivel de, como diría, de lo que estima Netflix de probabilidad de que te guste ese artículo concreto. 

Bien, dicho esto, hoy os indicaré un truco para que Netflix os proponga más catalogo del que a priori su sistema te propondría de no aplicar este truco.

Es bien simple, valorar a destajo. Es decir, no solo lo que veas y te guste, sino lo que, tampoco te guste (aún sin haberlo visto). Es más, el truco es mucho más eficaz si se repasa toda la cartelera valorando todos los productos. Tras hacer esto, pasados unos días, verás que poco a poco el sistema te propone nuevos productos, y cuando digo esto,  no me refiero a estrenos, sino a nuevas propuestas que tiene ya en catálogo que antes no te salían en la cartelera.




De tal forma, que una vez tienes cribada la cartelera es relativamente fácil repasar las nuevas propuestas, descartando con un,  «no me gusta», lo que no te interese, para que el sistema se retroalimente continuamente con tus "apetencias" y te proponga nuevas cosas.

Es más, es tan o más importante valorar LO QUE NO TE GUSTA, que lo que si, ya que al indicarlo, el sistema, por así decirlo, entiende que no tiene sentido proponerte algo que ya tú le has dicho que no te interesa, de tal forma, que cuanto más productos descartes, más dinámico es el sistema de recomendaciones.

Es decir, Netflix con los «me gusta» afinará mejor en las películas que te propone, pero con los «no me gusta», evitará mostrarte en portada propuestas que no te interesen. Juntando ambas, obtendrás una cartelera donde la mayor parte de las propuestas sean afines a tus gustos y dónde entren con mucha más facilidad nuevas propuestas.

De no aplicar este "truco" el sistema de aprendizaje (machine learning) de Netflix, será por así decirlo, más perezoso y te ofrecerá una y otra vez los mismos productos, o similares, dando la sensación de un catálogo corto, cuando en realidad es mucho más amplio de lo que se ve en la portada de Netflix.

Ahí queda el truquillo, supongo que muchos ya se habrán percatado de este comportamiento, pero para los que no, nunca es tarde.


Tras la oleada del virus Wannacry y otros virus tipo ransomware, más que nunca surge la necesidad, casi vital, de reforzar como nunca las copias de seguridad de nuestros datos, ya que, por la forma de trabajar de este tipo de amenazas, de muy poco valen las copias locales al propagarse el virus por toda la red de equipos que tengas, encriptando todo, y como normalmente las copias de seguridad la mayoría de la gente las guarda en el típico NAS (disco duro externo conectado en la misma intranet) de la red local, te puedes encontrar que tras el ataque, al querer acceder a dichas copias, éstas con casi toda probabilidad estén también encriptados. En tal caso, jaque mate. 

Gdrive


Así que la única solución (además de ser obligatorio por la Ley de Protección de Datos), es tener esas copias de seguridad, indistintamente de que estén en un NAS y similares, en la nube y, a su vez, que se guarden varias versiones de dichos backups, es decir, no vale de nada que guardes en la nube una única copia de seguridad de los ficheros cada cierto tiempo, ya que, te puedes encontrar, como fue  el caso del ataque masivo del virus Wannacry de este mes de mayo (2017), que se realice en fin de semana, en tal caso, como los sistemas de backup suelen funcionar de forma autónoma, puede ocurrir, que lo que te encuentres en la nube, sean copias de datos ya encriptados.  Imagina que te infectas un viernes a última hora, esa noche se generan las copias de seguridad, se guardan, el sabado, vuelve a generar copias, el domingo, cuando llegas al lunes y te enteras del desastre, accedes a las copias y tienes un duplicado del desastre también en la nube. En cambio, si tienes las copias de, en este caso, del jueves, viernes, sabado y domingo, accediendo a las del jueves, ya sales del paso.

Esto dependerá del programa que utilices para las copias de seguridad, muchos "informáticos" dicen que no, que al encriptarse la información, evidentemente tampoco funcionarán los programas de backup o no tendrán acceso a los datos a copiar, y por tanto no se lanzará la copia (a la nube). Pero eso no es del todo cierto. Depende en que momento se haga y en que equipo empiece el contagio. Te puedes encontrar que el programa de backup sea lanzado desde un equipo concreto (que suele ser el servidor) y que en ese momento aún no hay sido cifrado los datos (tarda lo suyo en cada equipo) y se lance la copia de unos datos que puede que estén en el servidor o alojados en otros equipos de la red que ya estén a medio encriptar, etc. Debiera fallar la copia, pero es una lotería, y con esto no se juega.



Así que, la única solución seria, es hacer copias en la nube, pero siempre con control de versión, es decir, que se guarden un histórico de copias hacia atrás en el tiempo, cuantos más días mejor, así, si la última copia no te sirve por lo que fuere, accedes a la del día anterior y listo, incluso a la de un día concreto. 

Indistintamente de la amenaza de virus ransomware que encriptan datos y demás, lo de tener un control de copias de seguridad con control de versiones es indispensable. Una copia simple, es mucho mejor que no tener nada, pero según qué problema hayamos tenido, puede que sea útil o inútil del todo. Esto se agudiza y es más determinante, cuanto más tiempo pasa entre que surge el problema y se detecta finalmente. Ya que si algo falla, al irse realizando copias de seguridad (a diario, que es lo recomendable), si te das cuenta al quinto día o tras un puente, o lo que sea, ya se habrá sobreescrito hasta «x» veces los ficheros, teniendo el último, pero quizás ese(s) fichero(s) ya estén corruptos o inaccesibles por el problema surgido días atrás. En cambio si tenemos, por ejemplo, las últimas 20 copias (versiones de un mismo fichero), podremos ir hacia atrás en el tiempo, hasta dar con una viable.

Bien, dicho esto, qué servicio en la nube usar que cumpla con este cometido, pues existen infinidad de ellos, desde el más universal Dropbox, hasta servicios ya especializados en backup. Qué ocurre, que según el tamaño que necesites para depositar esos datos (y sus -x- versiones históricas), el precio puede ser un auténtico problema, en algún caso casi prohibitivo.

Para mi a día de hoy la mejor opción gratuita e incluso de pago del mercado es el servicio de Google, con su Google Drive.

¿Por qué?. Estarás usando un servicio que ya sin saberlo quizás ya estés utilizando, ya que al usar el universo de aplicaciones Google, es decir; Gmail, Google Photos, Google Docs, Google Music, etc, ya estás alojando en sus servidores gran parte de tus documentos, pero Google Drive, es el equivalente a Dropbox, en Google.  

Estarás usando los servidores en la nube más accesibles, protegidos y potentes que quizás existan en la actualidad (con permiso de Amazon y pocos más). Un servicio que recordemos, y esto no es baladí, tiene garantizada su continuidad. Es muy común encontrarnos con servicios web similares que a los pocos meses o años, dejan de existir o de repente, cambian de política de precios o incluso de privacidad de datos, etc.

Es un servicio universal, accesible desde equipos de sobremesa, móviles, tabletas, etc.

Pero vayamos a lo que a la mayoría le importa. ¿Qué ofrece?, ¿es gratuito?. Pues seré rápido, a la fecha, Google es quien ofrece más espacio gratuito (y no solo en Google Drive, sino incluso para almacenar fotografía y música), en la actualidad, 15 GB, para muchos más que suficiente para sus copias de seguridad. 

Si esos 15 GB no bastan, por una cantidad muy asequible, apenas 19,99 euros al año, te dan 100 GB, y si ya te quieres tirar de la moto o quieres, por ejemplo, guardar discos duros clonados, como pueden ser las copias de programas del estilo de Acronis, por 99,99 euros al año te dan 1 TB, suficiente para almacenar una copia de un disco duro entero generado por este tipo de aplicaciones especializadas en backups integrales de datos. 

Yo particularmente recomiendo empezar con la gratuita y si vas sobrado, perfecto, pero como seguro que poco a poco irás guardando más y más información en la nube, enseguida te percatarás que 15GB no cubren tus necesidades, en tal caso, 20 euros año por 100 GB,  sinceramente es un regalo, y más teniendo en cuenta que es Google. Con 100 GB ya puedes guardar muchísima información, quizás no una copia completa de un disco duro, del estilo Acronis, pero si todos los datos de las aplicaciones o información más importante. 

¿Cómo funciona?, pues de forma idéntica a Dropbox. Descargarás la aplicación desde su web, en este link, instalas la app, le indicas que carpetas, ficheros, etc... quieres guardar y el programa se quedará residente, de tal forma que cada vez que cambie un fichero, automáticamente lo sube a la nube. Así de simple. 

No obstante, sacar una buenas copias de seguridad, no es tan sencillo. Normalmente el mejor sistema es sincronizar en la nube, las copias de seguridad, pero no de los datos originales, sino de a su vez una copia de ellos. ¿Por qué?, pues por que si indicamos en Google Drive, u otros servicio similar que sincronice los datos desde los directorios originales de las aplicaciones que manejan esos datos, cada vez que se modifiquen, estará subiéndolos a la nube, y esto es del todo inapropiado por muchos motivos fáciles de entender. Lo que debes hacer, es tener un programa intermedio que periódicamente (a poder ser diariamente), guarde esos datos en, por ejemplo una carpeta determinada llamada «copias de seguridad», con sus correspondientes subcarpetas para cada programa, etc. Esa carpeta de copias a su vez, es interesante guardarla en un disco duro externo (NAS), y es entonces, tras tener hecha esa copia de seguridad local, cuando ya podemos indicarle a Google Drive, que la sincronice con la nube. 

Con esto nos encontramos que cada vez que lanzamos las copias de seguridad local, por ejemplo, cada noche, al detectar Google Drive que los ficheros de dicha copia han cambiado, es  cuando empieza a subirlos a la nube. 

Haciendo esto tendremos una o dos copias locales (dependiendo si además de guardar una copia en dicha carpeta a su vez copias esa carpeta a un disco duro externo) y automáticamente una copia en la nube de ésta copia local. 

Indicar, y esto es importantísimo, que GDrive no computa como espacio usado, el usado por hasta 100 versiones de cada fichero, durante 30 días (luego se van sobreescribiendo), por lo que, tendremos virtualmente accesibles, independientemente de las versiones que a su vez guarde cada programa que genere dichos datos, hasta 30 días hacia atrás, más que suficiente para dormir tranquilo.  Para ver las versiones de un fichero, simplemente accedes a la web de gDrive, pinchas con el botón derecho en el fichero que te interese y te abrirá una pantalla con todas las versiones del fichero, pudiendo evidentemente, descargar la versión concreta que quieras para su restauración. Evidentemente el control de versiones lo supervisa GDrive, simplemente si guardas un fichero que ya existe en la nube, por así decirlo, guarda el anterior y pone como el más reciente el que acabas de subir, computando como espacio utilizado el tamaño de ese último fichero y no el de las «x» versiones anteriores.

¿Qué programa intermedio utilizar para generar la copia de seguridad local?. Yo particularmente utilizo dos. Uno para servidores de datos, Second Copy 2000, que es tan fácil de utilizar como potente, ya que permite generar copias incrementales, diferenciales, exactas, copias completas de directorios o subdirectorios, o incluso y esto pocos lo tienen, a nivel de fichero en cada sub directorio, o también copias comprimidas en un único fichero.  También utilizo Everyday Auto Backup, pero ya para utilizar en puestos de red, muy similar a Second Copy, quizás no tan potente, pero más que suficiente para mover información desde equipos de la red a, por ejemplo la carpeta del servidor que utilices para guardas esas copias.  Con Second Copy, evidentemente lo puedes también hacer, accediendo al equipo en cuestión por la red y copiando la información, pero yo particularmente prefiero lanzar el proceso desde cada puesto que me interese, en el momento preciso y demás., evitando problemas del estilo de, por ejemplo, accediendo desde la parte del servidor, te puedes encontrar que el equipo de la red no está accesible (por, por ejemplo estar apagado), en cambio, desde la otra parte, lo lanzarás cuando según tu criterio o cuando entiendas que es preciso hacerlo en cada caso. 

Otra cuestión muy interesante es la de situar la carpeta de copias de seguridad que luego, evidentemente sincronizaremos en la nube con GDrive, en la carpeta que crea GDrive en nuestro disco duro local (al igual que hace Dropbox) y que mantendrá sincronizado automáticamente con la nube, es decir, todo lo que metas en esa carpeta, automáticamente, sin indicar mucho más, se subirá a la nube, así que, es buena política situar las copias allí, así tras terminar Second Copy la copia local, Gdrive automáticamente subirá a la nube los ficheros que hayan cambiado.

Recapitulemos. El sistema de copias será el siguiente:
  • Instalar Google Drive
  • Crear en la carpeta local de GDrive un directorio llamado COPIAS SEGURIDAD. Entra en la app, y mira donde la creó, suele estar en documentos and settings, usuarios, mis documentos, Gdrive.
  • Instala un programa que te permita copiar periódicamente a dicha carpeta los datos desde los distintos programas que te interese salvaguardar (es mejor hacerlo comprimidos en un único fichero, léase más abajo un inciso sobre esto). Es recomendable que si algún programa que maneja dichos datos, a su vez tiene opción de copias de seguridad, se active, así, con copiar las copias que genera, ya nos evitamos tener que seleccionar manualmente los ficheros o directorios que nos interese.
  • Crea dentro de la carpeta COPIAS SEGURIDAD, subcarpetas para depositar los datos de cada programa concreto, y demás. Organización y claridad ante todo, ya que cuando tengas que echar mano de esos datos, cuanto más claro esté que contiene la copia, de donde han venido, cuándo, y dónde has de reponerlos, mejor.
  • Programa para que las copias locales, por ejemplo, con SECOND COPY, para que generen, a poder ser cuando menos uso tengan los programas y/o red local y de forma escalonada. Es decir, si tienes que guardar copia de datos de tres aplicaciones, programa una para que empiece a las 12 de la noche, la otra a las 1 de la madrugada, y la última a las 2.
  • Es recomendable establecer en cada puesto, o incluso desde la parte del servidor, algún mecanismo que cierre automáticamente las aplicaciones que utilizan los datos a copiar, ya que si están en uso pueden darse ciertos problemas a la hora de realizar las copias, para ello, puedes leer este artículo, dónde se explica cómo cerrar automáticamente programas llegados a una hora, etc.
  • Parece obvio, pero es importantísimo sincronizar las copias en el momento en el que sepas que las máquinas que contienen los mismos estén encendidas, ya que de nada sirve que se lance el proceso, si los datos no son accesibles, así que, ojo con el apagado automático de ordenadores, y en todo caso, programa el apagado varias horas tras haber lanzado la copia, garantizando así que han tenido tiempo a hacerse.
  • Es recomendable tener instalado en la red local un disco duro externo. Si es así, una vez generada la copia de seguridad en la carpeta de GDrive, copiala entera al disco duro externo.
  • Aún cuando tengas todo automatizado, es indispensable que seas disciplinado a la hora de verificar si se han realizado correctamente las copias, no hace falta que lo hagas todos los días, pero si cada siete o quince días. Si algo peor hay que no tener un buen sistema de copias de seguridad, es no supervisarlas, ya que, con casi toda seguridad, te enterarás de que no se están haciendo bien, cuando tengas que echar mano de ella. 
  • Valora generar una copia completa con programas del estilo de Acronis, que por así decirlo, clona completamente un disco duro, de tal forma, que en caso de necesitar restaurarlo por una avería grave, el trámite se reduce a restaurar el disco duro completo y continuar trabajando sin mayor preocupación (sin reinstalar programas, datos, ni sistema ni nada de nada). Eso si, estas copias, según el tamaño del disco duro a clonar, ocuparán muchísimo más que la copia simple de unos datos concretos (que se supone son las bases de datos de los programas y demás información relevante). Pero lo dicho, si puedes ni lo dudes, es la opción más robusta, fiable y lo más importante, con la que más rapidamente puedes restaurar un desastre informático. 
  • Es imprescindible que estudies y valores que tipo de copias realizar para cada tipo de datos u aplicación origen, es decir, en algún caso es necesario que generes una «copia exacta», que te copiará exactamente los mismos ficheros, descartando los que ya no existan de la copia anterior, o hayan cambiado. Es decir, sacando, por así decirlo, un clonado exacto de los datos. En cambio, en otras ocasiones es recomendable una «copia diferencial», es decir, copiar solo aquellos ficheros que han cambiado.  Normalmente el primer sistema se utiliza para copias de pocos ficheros o dónde sea primordial guardar una copia exacta (descartando los que ya no existen en el directorio destino). El segundo método se suele utilizar, cuando el número de ficheros es considerable y en tal caso para abreviar el tiempo de salvaguarda, lo que se hace es solo copiar aquellos que han cambiado desde la última copia, pero corremos el riesgo de que si en origen un fichero ya no existe, éste se mantendrá igualmente en el directo de copias de seguridad, cuando ya no tiene sentido tenerlo allí ocupando espacio. En tal caso nos podemos encontrar que las copias poco a poco van creciendo de tamaño, simplemente por acumular ficheros y más ficheros que ya en origen no se utilizan y que, por tanto es innecesario tener una copia de ellos. Esto ocurre mucho con aplicaciones que generan los típicos ficheros temporales que se generan con un nombre aleatorio y que luego se borran. En tal caso según a que hora se lance la copia, lo que te encontrarás es que se van guardando en la copia, cuando en realidad ya no existen en origen, o en todo caso no sirven ya para nada útil al programa en caso de desastre. Así que ojo, estudia muy bien la naturaleza de los datos de cada aplicación y de como se generan, y sino, copia exacta y evítate problemas. 
  • Es muy recomendable que las copias que subas a la carpeta de GDrive, que luego, evidentemente se subirá a la nube automáticamente se guarde comprimida en un único FICHERO. ¿Por qué?, pues por dos motivos básicos, el primero, como es un único fichero, GDrive al sobreescribirlo en la nube dejará el fichero anterior como una versión del mismo. En cambio si subes los ficheros sin comprimir, el control de versiones es mucho más confuso, e incluso, al borrar ficheros (que no tienen versión anterior) algunos te los suma como espacio ocupado. El segundo motivo, es que, en caso de tener que descargarte una copia de la nube, o peor aún, una versión de ese fichero, es mucho más fácil descargar un único fichero comprimido que ir fichero a fichero, y más, si no es de la última versión del backup.
Yo particularmente suelo hacer copias de seguridad en una carpeta llamada Copias, y luego, una vez hechas, copio todo su contenido a la carpeta de GDrive, al hacerlo, se subirán automáticamente a la nube. Lo hago así, ya que, en la copia que está fuera de Gdrive, la saco sin comprimir, y la que salvo a la carpeta de GDrive la hago comprimida. En cualquier caso, esto es para gustos, yo lo tengo así, ya que me gusta tener una copia sin comprimir de los datos, pero lo cierto es que se hace el doble de trabajo al tener que copiar los ficheros en dos directorios, y claro, ocupar el doble de espacio.
Finalmente, una vez montes la estructura de copias de seguridad, documenta todo el proceso, guardando pantallazos de la aplicación Second Copy, Acronis, GDrive, para conocer al dedillo qué se copia, dónde, cada cuanto tiempo, etc... ya que una cosa es tenerlo en la cabeza y otra muy distinta recordarlo pasado el tiempo cuando haga falta, ya que en caso de desastre es muy común que ni siquiera tengas acceso a los equipos, por lo que recordar como se han hecho esas copias para restaurarlas es determinante. 

Y nada más. Recuerda, no hay un sistema infalible, la Ley de Murphy está ahí para demostrarlo, pero eso si, hoy por hoy, es imprescindible tener un buen sistema de copias de seguridad, y un buen sistema, sin una salvaguarda en la nube, no es tal. Así que, tú mismo.
https://www.sundance.org/festivals/sundance-film-festival

Captain Fantastic, es de esas películas apetecibles, propias de ciertos festivales de cine al estilo Sundance. Atesora un buena idea original, sustentada en un sólido guion, con unas excelentes interpretaciones y, cuando digo esto, no me refiero solo a Viggo Mortensen, nominado como mejor actor en los Oscar de este año (2016).


La película explora el controvertido tema de la enseñanza obligatoria institucionalizada. Dónde una familia decide aislarse de la civilización y enseñar a su prole por sus medios. Qué ocurre, que al final como moraleja se extrae que el ser humano es un bicho gregario, necesita de la manada para realizarse. Ha de socializarse. Podrás hablar cinco idiomas, tocar instrumentos musicales o comprender de física cuántica, pero, si no sabes desenvolverte con otras manadas, mal asunto. Una cosa es el conocimiento y otra saber aplicarlo, o como digo siempre, una cosa es lo que tienes y otra muy distinta, lo que sabes usar. De eso va.

En fin, que es una película atípica, que se ve bien y te hace darle a la neurona.

Hace apenas unos días, casi a modo de presagio,  recomendaba en este artículo de título «Como evitar el spam y los virus informáticos vía e-mail» una serie de medidas para evitar precisamente el panorama de infección vírica mundial que nos asoló este fin de semana.

https://inzitan.blogspot.com.es/2017/05/como-evitar-el-spam-y-los-virus.html

Y es que WannaCry (hay que reconocer que el nombre mola) no es un virus del tipo ransomware nuevo, este tipo de virus que encriptan el disco duro ya llevan infectando equipos desde hace muchos meses. La única diferencia es que, en esta ocasión, la oleada ha sido bíblica y las dianas más precisas. Y es que, cuando no es Rusia es China y cuando no, a saber. Lo cierto es que, viendo las dianas del virus, no hay que ser un lince para percatarse de que este oleada no es cosa de un grupo de hackers al uso, sino algo mas propio de ciertas agencias gubernamentales, que lejos de querer arruinar la economía a base de rescates de 300 dólares, lo que realmente pretenden es paralizar empresas y organismos, y cuando eso ocurre, el coste es enorme.

Muchos expertos en informática, empresas de seguridad y demás, dicen que no, que esto no es un ataque dirigido, que estos virus se propagan al azar. Claro que si, de echo, es eso lo que garantiza un éxito mayor, ya que es mucho más probable que pague el rescate Manolo de la ferretería de al lado que todo un departamento de informática de Telefónica. Entonces, para que generar correos masivos sobre dominios que sabes que no son rentables. Esa es la pregunta, ya que, si bien la difusión es aleatoria generando nombres de usuarios y dominios al azar. También es cierto que puedes limitar ese azar de nombres al usuario y lanzarlo sobre una colección de dominios determinada. Y por más que digan lo contrario, eso es lo único diferenciador de otros ataques de este u otros virus ransomware. Los hackers, desde hace ya muchos años, lejos de buscar la notoriedad de antaño con sus ataques, ahora tan solo pretenden trincar pasta, sin más. Ningún hacker que quiera trincar 300 euros va a dirigir un ataque contra Telefónica. Nadie se arriesga a cazar leones si tienes conejos por doquier. Qué cada cual saque conclusiones.

Así que, mucho me temo, que el impacto no son esos pocos miles de euros que dicen han logrando cobrar en bitcoins unos chavales con acné en un sótano de Pekín , me da que no, eso es por así decirlo, fruto de como está escrito el código "original", que ni siquiera han modificado (las fuentes son de dominio público desde hace unos meses),  los que han lanzado el ataque, simplemente han aprovechado el virus para provocar pérdidas a ciertas empresas y organismos. Lo del rescate, lo dejaron tal y como venía el virus, para qué molestarse en cambiarlo.

Dicho esto, la única diferencia respecto a ataques ordinarios de este tipo de virus, es que esta vez, en vez de infectar a Ferretería Ramirez, han infectado a Telefónica. Esa es la única diferencia. Ni hay más peligro ni menos que al día anterior a la oleada. La diferencia está en que ha salido en prensa y en los telediarios, y claro, todos, como pollos locos, se han percatado de que nadan en una piscina donde además de colchonetas hay tiburones. Nunca hay mal que por bien no venga. 

Qué puedes hacer tú, si es que no eres un Telefónica o un banco, donde por lo regular ya hay una capa o departamento que te cubre las espaldas, o que en todo caso, se lleva las ostias cuando no cumplen, pues, leerte ese artículo de hace una semana que indiqué al comienzo de este artículo y poco más.

También es imprescindible que lees este artículo, de cómo sacar correctamente unas buenas copias de seguridad.

Otra medida básica es actualizar Windows a un versión superior a Windows XP/Vista, ya que recordemos ya no tienen soporte de actualizaciones y es mucho más fácil infectarse con este tipo de amenazas. De hecho hace ya muchos meses que obstinarse en mantenerse en estos sistemas por más que resulten estables y demás, es una auténtica locura, además de un callejón sin salida, ya que es un sistema muerto sobre el que poco a poco van dejando de trabajar los navegadores de Internet y las tecnologías asociadas (Java, etc).

Tal y como digo en él, hoy los hacker ya no necesitan idear formas retorcidas de infectar un equipo, de evitar ser detectado por el antivirus y demás, se han percatado que en realidad el eslabón más débil es el usuario, no el equipo, simplemente te mandan un correo para que seas tú mismo quien propaga la infección, y ante eso, los antivirus poco pueden hacer.

P.D.: Si te has infectado, no pagues, salvo que quieras perder 300 euros, además de los datos. En todo caso, hay empresas que logran desencriptar los datos, eso si, tendrás que apagar el equipo y llevárselo sin andar tú a joderla por medio. Posiblemente te cobren mucho más de 300 euros, pero en tal caso si sabrás que recuperarás los datos y no se quedará cara de gilipollas tras pagar, que ya no es poco. 

P.D.: Microsoft como la oleada ha sido de escándalo, se le ha aflojado el corazón y ha liberado un parche para versiones anteriores a Windows 7 (que recordemos ya no tenían soporte de actualizaciones), así que, dale a actualizar a Windows.


Un millón de pasos desde octubre del año pasado. Normalmente cumplo el millón casi a los doce meses, pero este año necesité más endorfinas de las habituales, y sinceramente me he pasado, de hecho tuve que tratarme una fascitis plantar. Menos mal que soy disciplinado y me tomé todas las drogas que me recetó Internet y, como nuevo.

El deporte es de lo poco adictivo de esta vida que no tiene efectos secundarios, y es gratis, así que. Por lo demás, las espalda sin el más mínimo dolor desde hace más de siete años, y eso que estos últimos meses han sido especialmente estresantes, lo que no ayuda en nada.
En cuanto a lo de la fascitis, un consejo a quién la padezca. Normalmente es por un mal calzado o, y esto es curioso, por andar mucho descalzo. Ese fue mi caso. Andar por la arena descalzo es muy beneficioso para los pies, la circulación, etc, pero si uno se pasa, claro, como todo en la vida, resulta malo. En ese caso, procura en primer término ir calzado y, después, darte un respiro. Si lo haces así como vino se va, si eres torpe y sigues dándole, te encontrarás con una cronificación de la que es muy difícil salir.


Y nada más, nos vemos dentro de otro millón.
  

Véase también: 

Hérnida discal
un millon de pasos
dos millones de pasos
tres millones de pasos
Step by step to Moscow
cuatro millones de pasos
cinco millones de pasos
seis millones de pasos


A los espías de antaño se le deben abrir las carnes al vivir los tiempos "modernos". Dónde quedó aquello de la vigilancias in-situ, de los micrófonos, de los pinchazos, de los localizadores GPS y de los botones con cámara. Toda esa parafernalia ha quedado tan obsoleta que pareciera que estás hablando del jurásico. Ahora para que te espíen, no necesitan más que hackearte la cuenta de Google o de iOS, o peor aún, ser, por ejemplo, un Google o un Facebook. Teniendo acceso a ellas, ríete tú del Gran Hermano

¿Qué no?

Abre el navegador y teclea:  https://www.google.com/maps/timeline?pb

Y luego navega día a día por la barra de tiempo y verás que te muestra todos tus movimientos diarios, con recorrido exacto, eso sí, intencionadamente lo ponen así con trazos torpes, pero verás que si pinchas en la barrita mágica, te mostrará la ruta sobre el mapa al milímetro, con hora y segundo, cómo llegaste allí, tiempo que pasas en un sitio, a dónde fuiste a comer (si, si, te dice el negocio), solo le falta documentar qué comiste y la propina que dejaste para redondear el pastel, pero no acaba ahí la cosa, sabe dónde dormiste, con quién, todo...  dirás tú, pues desactivo el GPS, no seas iluso, te localizarán igualmente por las antenas de telefonía.

También lo tienes disponible en el móvil, tanto en Android como en iOS, desde la app de Google Maps, pinchando en el menú lateral y luego en «Tu cronología», mostrándote al igual que en la versión web, tus desplazamientos diarios con pelos y señales. En la versión móvil si que no deja ver el trazado exacto, pero en la versión web si, por lo que si quieres ver esa información usando un móvil, en vez de usar la app, utiliza Safari (u otro navegador) y accede a Google Maps (visionándola en su versión de escritorio).

Es más, si ya la «ofrenta de datos»  al Gran Hermano no fuese suficiente, para documentar aún más la cosa, le facilitamos así  a lo cándido, fotografía y vídeo (al subirlas a la nube, por ejemplo en Google Fotos, o iCloud), de tal forma, que si pinchas en una localización de ese timeline tan chulo (pinchando en el icono de la barita mágica, tienen guasa la cosa, no me lo negareis), te mostrará las fotografías o vídeos que has hecho allí. Todo.


Pero tranquilos, si quedase alguna laguna, algo oculto, la más mínima privacidad, ya estamos aquí nosotros para subirlo al feisbú, al tuiter y a su puta madre, no vaya a ser, que la gente (si, gente, así a granel) piense que no vivimos...

Si esto aún no fuese poco, todos y cuando digo todos, es todos estos "servicios", se empeñan en ofrecerte -de gratis- en sus plataformas (Whatsapp, Facebook, Google, etc), llamadas y mensajes gratuitos. Mensajes y llamadas que almacenan en sus servidores. Encima, todos y cada una de estas herramientas estrella han incorporado así como quien no quiere la cosa (o están en ello) opción de geolocalización de personas, de tal forma, que ya no recolectarán esa información, por así decirlo, de tapadillo, lo harán con tu consentimiento expreso, ya que, joder... te lo dan gratis y realmente te resulta útil para controlar a los hijos, hacer quedadas y demás.

Si algo es gratis... pues si, el precio eres tú.


Evidentemente hay ciertos parámetros de configuración (de Google o iOS) para desactivar el seguimiento de ubicaciones, pero claro, para ello has de tener más conocimientos que los que requieren acceder al guasap o al feisbú. Los que sabemos algo del tema, lo tenemos desactivado, pero llamarme paranoico, apostaría una extremidad a que el seguimiento se produce igual, otra cosa, es que te lo evidencien.

La información siempre fue equivalente a dinero, pero con la explosión de la minería de datos sobre datos masivos, las «big data y el datamining», tras tamizar esa información, se torna en una jodida mina de oro. Cómo para no aprovecharse de este nuevo el Dorado. No les culpo, al fin de cuentas, nosotros solos nos pusimos el collar al cuello.

Algunos no comprenden muy bien que es eso del big data, del datamining y el machine learning, pues bien, aplicado al caso que nos ocupa, una empresa como Google, Facebook, etc, conociendo al milímetro nuestros movimientos y lo más importante, junto con la de otros (de nuestro entorno, pero también del de millones de personas), no solo sabe a dónde vamos, sino con quien, es más, vayas o no con alguien a un sitio, si te encuentras allí con esa persona, lo sabrán. También conocerán, por ejemplo; si hacemos nosotros la compra o la mujer, a qué colegio llevamos los niños, a qué actividades, cuanto cuesta todo ello, si estás en paro, o en qué empresa trabajas, qué horario tienes, a dónde vamos de vacaciones, con quién, cuanto nos costaron, qué aerolíneas usamos, si hacemos deporte, con qué frecuencia, cuantas calorías consumimos, cada cuanto visitamos a nuestros padres, a qué universidad mandamos a los hijos, si van a sacar la carrera y en cuantos años (según el ratio de pellas, visitas a pubs y demás),  si nos gusta el fútbol, los toros, las motos o montar en bici,  si somos muy hogareños, si nuestra pareja nos pone los cuernos, si la niña se ha echado novio, si el novio la engaña con su mejor amiga. Todo. Es decir, lo más inocente que pueden extraer es por dónde andas. Usando la ingente cantidad de datos que tienen de todo y de todos, la información que pueden extraer, deducir o simplemente predecir, solo está limitada a la potencia de aprendizaje de los algoritmos aplicados.

Es decir, lo que debe «realmente» preocuparte, no es que alguien te esté espiando. En ese caso, puede saber mucho de ti y tal, pero lo realmente alarmante es que lo haga una máquina (un algoritmo), en ese caso, con la ingente cantidad de datos, el cruce de los mismos y aprendizaje constantes sobre patrones masivos, créeme, sabrá hasta que sueñas. Tan es así, que no necesitarán (perdón, necesitan) ver que haces, simplemente teclear en una barra de comandos, preguntas del estilo:

»Con quién ha estado ayer (esto en entornos empresariales es valiosísimo)
»Cuánto ha gastado este mes en comida
»A dónde irán de vacaciones
»A quién va a votar
»Necesitarán un préstamo. Podrán pagarlo
»Duermen juntos o en camas separadas
»En dónde suele estar los viernes de tarde
»Tiene presbicia
»Qué banco utiliza y qué cajero.
»Le gusta pisar el acelerador
»Pasa mucho tiempo con su familia
»Cada cuanto va de cena
»Cual es su color favorito
»Por qué

En realidad podrían preguntarle a «la máquina»  cualquier cosa de nosotros y no solo responderá correctamente, sino, muy posiblemente, y esa es la cuestión, con muchísimo más criterio que un observador humano que tenga a su disposición esa ingente cantidad de datos. De echo, se estima que en un plazo muy breve de tiempo (más bien, ya mismo), se dará la paradoja, de que, las bautizadas como machine learning (máquinas de aprendizaje automático) ofrecerán resultados que un humano dará por ciertos, pero que será incapaz de validar, es decir, esa respuesta será imposible de comprobar a no ser que utilices otra máquina, quedando como único recurso validador la comprobación sobre hechos consumados.  Es decir, te fiarás de la máquina, ya que siempre acierta, aun cuando no sepas cómo lo logra.

Un ejemplo; con la información histórica de tu posición, la velocidad, y el modo de desplazamiento, sabrán al dedillo tu consumo energético en calorías y, sabiendo cuantas veces vas al supermercado (tú o quien haga la compra en tu familia), cuanto tiempo tardas en hacer la compra, el número de miembros de la familia (da igual que informes de quién es quién, ellos lo deducirán por la posición de los móviles y demás información más explícita en su poder), las veces que vas a restaurantes o a pubs, si vas gimnasios o, simplemente si haces deporte con frecuencia, si fumas o bebes (lo pueden extraer fácilmente por reconocimiento fotográfico o por locales frecuentados), cuantas horas trabajas y en qué, etc. Con todo ello, y lo más importante, con miles de millones de datos de otras personas como tú, una máquina puede deducir tu estado físico mejor que tu médico de cabecera. ¿Cómo?. Simplemente teniendo datos y algoritmos adecuados para extraer conocimiento de ellos (de los tuyos y de millones de personas como tú, lo que les da unos patrones cuasi infalibles).


Evidentemente estas empresas rentabilizarán esa información de mil maneras. La más inocente, inyectándote publicidad y en las más perversas, anticipando, cubriendo o generando necesidades. Eso en plan «lícito», en plan maquiavélico, si deciden traficar con esa información, ya ni quiero imaginarmelo. Un día te puedes encontrar que vas a pedir un seguro para el coche, e inexplicablemente la prima es enorme o siquiera quieren hacértelo, por no hablar de seguros médicos o petición de préstamos. Veis por dónde voy.

Si te preguntabas por qué la carrera con mayor nota de corte en todas las Universidades (sin excepción, y con esto me refiero a Universidades de verdad) es para los matemáticas/física avanzadas, aquí tienes la respuesta. La oferta de plazas es limitada y la demanda enorme (y no cesará en décadas). Lo de que la matemáticas lo explican todo, nunca fue más cierto.
 
Qué puedes hacer... pues si quieres privacidad, deja el móvil en un cajón. Si tienes un coche con GPS on-line, vete en caballo, y ya puestos, antes de subirte al corcel, vigila su dentadura, si ves un empaste, camina, y si caminas, vigila a las palomas, si no cagan, son drones.

P.D.: Si todo ello no resulta, lo del gorrito de aluminio no va nada mal, pero tampoco te pases, si dejas a los de Langley mucho tiempo a ciegas, igual te dan por muerto y un día te puedes encontrar con que la tarjeta no te va, y entonces, ni clavándote en un madero resucitarás.
Y por fín llegó, tras el macro episodio de las últimas navidades, emitido como adelanto a esta segunda temporada, Sense8 de las hermanas Wachowski está ya disponible en Netflix.

https://es.wikipedia.org/wiki/Sense8

Qué que tal. Pues qué es continuista. Para otra serie quizás sería poco meritorio, pero estamos hablando de Sense8, quizás tras Narcos, de lo mejor que ha producido Netflix. Si tengo que ponerle "un pero", y lo pongo entre comillas, ya que, en mi caso, casi lo agradezco, está doblada en Español Latinoamericano, algo incomprensible, ya que, la primera temporada si que estaba en Castellano, así que, toca verla en versión original si o si.


Es que lo siento (por mis lectores del otro lado del charco), pero los doblajes -latinoamericanos-, son malos hasta el espanto, ya no es que suenen planos, mal caracterizados,  etc, es que ni siquiera respetan la sincronía, en fin, que no.  

Por lo demás, sigue siendo en exceso reivindicativa con temas afines a las hermanísimas, pero por lo demás, espléndida.

Hoy haré algo atípico en el blog, recomendar dos películas a la vez. Por qué, pues al igual que se hace mucho en la restauración, si dispones de dos productos no tan buenos, haciendo un «maridaje», igual obtienes un producto notable.  Esto es lo que me ocurrió al ver estas dos películas juntas, así, una detrás de otra. Sin ser por separado reseñables, si que juntas te dejan un poso muy agradable, aunque claro, esto es subjetivo. 

http://www.filmaffinity.com/es/film251569.html

Me refiero a El editor de libros y a Frantz, ambas muy parejas, ambientadas en un periodo histórico muy próximo, con repartos acertados, buenas interpretaciones e incluso con guiones resultones, pero también, poco ambiciosas, y si se quiere planas.  Pero lo dicho, vistas juntas, tras casi tres horas de inmersión, te queda un buen cuerpo, y eso es más que suficiente para reseñarlas.

Así que, si puedes míralas en plan sesión continua e igual te ocurre lo mismo.

Hoy os explicaré como soslayar los virus informáticos y el spam (publicidad y demás mierdas) que inundan los buzones de correo electrónico de nuestro días.


Para ello deberás aplicar estas medidas, muy básicas, pero necesarias, ya que resultan muy eficaces a la hora de controlar estas dos plagas, y a su vez, permiten mantener saneado el programa de correo electrónico, uno de los grandes agujeros por lo que se cuela esta peste.


Primera medida:

Desactivar la notificación de lectura de los e-mails, según con que programa trabajes se hará de una forma u otra, pero normalmente está en las opciones de configuración del programa de correo electrónico, en las opciones de envío/recepción de e-mails, como «notificación de lectura».

¿Por qué?, basicamente con esto logramos librarnos de un alto porcentaje de spam, ya que, gran parte de los emisores de spam trabajan lanzando pedradas a ciegas, es decir, como no tienen tus direcciones de e-mail (a menudo si las tienen, pero otros muchos no), lo que hacen es, usando  programas informáticos especializados, cuyo funcionamiento detallado voy a obviar, pero basicamente lo que hacen es enviar spam a nombres de cuentas que generan "al azar" a partir de bases de datos de dominios y listas de nombres de usuarios probables.  De tal forma que, tras el envío masivo, lo que hacen es -cribar- los e-mails válidos, simplemente comprobando cuales han sido leídos. Si reciben confirmación de lectura, añaden ese e-mail a una base de datos, por así decirlo de e-mails validados y comienza la fiesta.  Dicho sea de paso, esta técnica se sigue también, con el spam telefónico, primero te llama un robot (que hace llamadas al azar), si contestas, tú número es confirmado como real (o de estar ya validado, filtran así los que responden o no) y a los pocos minutos recibes la llamada del tocahuevos de turno.

Segunda medida:

Usar la opción de «correo no deseado».  Todos los programas de correo electrónico (o servicios web) tienen opción para añadir un correo determinado como no deseado, de tal forma, que la siguiente vez que el emisor te mande otro correo, directamente te lo manda a la carpeta de spam (correo no deseado).  Muchos usuarios pasan de esta opción, ya que, a veces, por más que añadas un remitente como no deseado, sigue entrando. Mal hecho.  El usuario debiera saber que los spamers suelen usar ciertas técnicas para evadir este filtro, es decir, para que por más que filtres un supuesto -mismo- origen, te sigan entrando como no spam (camuflan y mutan el emisor en cada envío), en ese caso, tienes que aplicar la tercera medida, pero nunca dar por ineficaz la opción de correo no deseado, ya que, pese a esa vulnerabilidad, si que funciona para un alto porcentaje de spam, y si tú le ayudas añadiendo direcciones, mucho más. Al principio es un poco pesado, pero al cabo de unos días comprobarás que la incidencia del spam/virus es mucho menor.

Tercera medida:

Usar la opción «Reglas». Si aún filtrando con la opción «correo no deseado» sigues recibiendo spam de ciertos emisores, tendrás que utilizar la opción «Reglas». Esta opción, basicamente te permitirá, entre otros muchos cometidos, indicar, por ejemplo, que todo lo que recibas que contenga como asunto (o texto del cuerpo) cierto literal o palabras, directamente se envíe a la carpeta de spam. Si uno pierde un poco de tiempo creando estas reglas, se puede evitar ese spam rebelde fácilmente.

Esta opción Outlook la tiene en el apartado «Inicio» en el grupo «Mover», pero casi todos los programas de correo tienen una opción similar. Además de servir para esto que indico, también sirve para, por ejemplo, desviar todo lo que recibas en una cuenta a otra (por ejemplo, para cuando estás de vacaciones), responder automáticamente (cuando no estás), reenviar copia de un email a otra cuenta si contiene ciertas palabras o viene de un emisor concreto, etc... es decir, es una de las opciones más potentes de Outlook y, a su vez, más infrautilizadas.

Cuarta medida:

Revisar y borrar periódicamente la carpeta Spam (o Correo no deseado), además de la bandeja «elementos eliminados».  Aún cuando los filtros para el spam funcionen y te los manden a la carpeta de spam, esto no significa que te hayas desecho de él, mientras lo tengas en el equipo, tendrás esos mails allí, muy bien archivados y separados, pero siguen estando en tu equipo, con sus adjuntos (lo más peligroso) y ocupando espacio en disco. Así que, cada cierto tiempo, debes revisar la carpeta por si dió un falso positivo y te metió ahí algo legítimo y tras validarlo, borra sin contemplación todo el contenido de la carpeta. A su vez, cada cierto tiempo es recomendable eliminar todo el contenido de la carpeta eliminados.



Quinta medida:

Cuando borres algo peligroso o que sepas que es spam, si puedes, en vez de borrarlo pulsando la tecla suprimir (o marcándolo y dándole a eliminar), utiliza el método de pulsar «la tecla Mayúsculas+Suprimir», es decir, si seleccionadas el correo o correos a borrar y mantienes pulsada la tecla mayúsculas y pulsas suprimir, esos e-mails se eliminarán sin pasar por la carpeta "eliminados". Dicho sea de paso, esto también es valido para eliminar ficheros del disco duro, sin que pasen por la papelera del sistema. 

Sexta medida:

Si eres un usuario sensibilizado y que toma las medidas básicas para protegerse, «no utilices antivirus». Los hay "no tan malos", pero en el mejor de los casos, su funcionamiento resulta más perjudicial que los virus o spam en si. En caso de considerarte a ti mismo un analfabeto informático, pues si, usa un antivirus, igual no te pilla todo, pero al menos, tendrás la falsa sensación de estar protegido y cuando te infectes, el informático de turno no te intentará vender la moto de que... "es que sin antivirus claro... te vendo este que...."

Séptima medida:

«Agrupa los mails por fecha de recepción».  Debieras saber que pulsando sobre las columnas "De", "Para", "Asunto", "Recibido", etc., el programa de correo electrónico te ordenará los e-mails por ese campo, mostrándolos a su vez agrupados por días, semanas, meses, años, etc. Esto nos facilitará enormemente la organización, localización y filtrado de e-mails. Y más cuando tienes que aplicar la octava medida.


Octava medida:

Cada día, si puede ser, revisa la carpeta de entrada y de elementos enviados, y borra sin contemplaciones aquellos e-mails que no precises almacenar o que, por haber sido respondidos, ya los tienes añadidos en el emial de respuesta. Esto aligerará enormemente la base de datos correos, agilizará las búsquedas, y en definitiva, hará mucho más legible el buzón, ya que estará solo lo que tiene que estar y no todo lo que entra y sale, por más que no tenga sentido conservarlo. Gmail en este sentido hizo estragos en los hábitos de los usuarios, ya que al tener un buzón ilimitado en tamaño, ya nadie borra nada, y claro, luego aquello se convierte en un caos.



Novena medida:

«Sé implacable» . Si no conoces el emisor, borra el e-mail. Si no solicitaste información, borra el e-mail. Si dudas del emisor o de un adjunto, borra el e-mail. Si conoces al emisor, pero te manda algo adjunto, o un link, con un texto incongruente (dada vuestra relación), no dudes en borrarlo, los virus lo primero que hacen es coger las agendas de contactos y reenviar a todos los contactos un e-mail con un virus, aprovechándose así de, que por aquello de que conoces el emisor, no dudas tanto y claro, abres y picas como un pardillo.

Y así con todo aquello que recibas o envíes que según tu criterio no necesites conservar. Unos buzones despejados de basura y de e-mails banales, es una de las medidas que más repercuten a la hora de mantenerse a salvo del spam y de los virus. A más basura, más fácil que el spam prolifere y que por desconocimiento o despiste acabes por abrir algo que no debieras.

Desconfía tanto de los adjuntos, como de los links (direcciones a páginas web) puestas en el propio cuerpo del e-mail, ya que a menudo son direcciones fraudulentas o que directamente te descargan o inyectan virus.  

Décima medida:

«Desactiva la previsualización», muchísimos usuarios por comodidad o simple desconocimiento, tienen activado la previsualización de los correos, es decir, esa opción que hace que cuando vas pasando por la lista de correos, abajo o en un lateral te muestran su contenido sin necesidad de clickar en él. Pues bien, esa simple (irresponsabilidad) tontería, puede significar la diferencia entre contagiarse o no, o en el caso de tener activo la confirmación de lectura, que el emisor te valide como "cuenta a bombardear".  Debieras saber que existen virus que se activan simplemente abriendo el e-mail en cuestión, eso si, ya quedan pocos que exploten esta técnica y menos que funcionen en los programas de correo modernos, pero hailos

Undécima medida:

«Filtra por tamaño y elimina los correos pesados o con adjuntos». Cada cierto tiempo es recomendable pulsar sobre la columna «Tamaño» de todos los buzones, ordenando así de mayor a menor los e-mails por tamaño,  y eliminar aquellos correos que tengan un peso (tamaño) alto, por ejemplo más de 5 MB.  Esto evidentemente se hará con aquellos correos que no necesites conservar, o que por su antigüedad ya no tenga sentido mantener.  Debieras saber que casi todos los programas de correo electrónico acumulan los correos en un(os) fichero(s) y estos suelen tener limitaciones de espacio, y aún no teniéndolas, cuanto más ligeros sean, mejor. 

Duodécima medida:

«Usa banderas o marcas de seguimiento», casi todos los programas de correo permiten señalar o colorear, fijar banderines, etc. que permiten, por así decirlo, marcar aquellos correos que por su contenido y relevancia, quieras tener bien identificables/localizables dentro del buzón.

Décimo tercera y última medida:

«Anular suscripciones», mucho del spam que recibimos viene de suscribirse de forma consciente o inconsciente a ciertos servicios, productos, etc, autorizándoles a que nos envíen publicidad. Si son servicios serios (los que menos), si buscas al final del e-mail, suele haber una opción para anular la suscripción. Es un coñazo, pero perdiendo un poco de tiempo puedes evitarte unos cuantos emisores. En cualquier caso, ten precaución de cuando contrates cualquier producto, servicio o lo que sea, desmarca la opción que les autoriza a enviarte publicidad. No ya tanto, por que te llegue esa publicidad concreta, lo realmente preocupante, es que luego, trafican con esos datos (cuentas de e-mail y demás), ya que en el mercado negro valen un pastizal, y al final, acabas recibiendo publicidad de mil y un emisor.

Si tienes un iPhone, puedes anular fácilmente estas suscripciones desde el propio mensaje pulsando la opción de anular suscripción propia del sistema, que se encarga él solo de anularla. Pero eso es en el mundo Apple, en el mundo mierda, toca currárselo.

Existe también un registro, el Registro Robinson, al que si añades ahí tus cuentas de correo electrónico, direcciones, teléfonos y demás, en teoría, no debieras recibir tanto correo no solicitado, ya que, supuestamente, por Ley los emisores deben comprobar que no estás en esa lista, antes de enviarte publicidad. Pero claro, la inmensa mayoría de lo que recibimos son de empresas de dudosa reputación o, simple y llanamente, se lo pasan por el forro. Pero bueno, por intentarlo no pierdes nada.

También hay servicios web gratuitos y de pago que autorizándoles a que revisen tu bandeja de e-mails se encargan ellos de filtrarte el spam, o te facilitan la "des-suscripción", pero... al igual que ocurrió con https://unroll.me, al tener acceso a tu bandeja de entrada, nada impide que luego trafiquen con tus datos... así que, ojo con estos servicios.

Y ya está, existen muchas más medidas, pero si cumples las indicadas, ya no estarás tan expuesto al spam y a los virus, además de mantener los buzones organizados, limpios y funcionales.  Tanto es así, que cualquier buen informático que se precie, con solo ver tu buzón de correo, sabrá a que "animal" se enfrenta.

P.D: También es imprescindible que lees este artículo, de cómo sacar correctamente unas buenas copias de seguridad.
 
Si necesitas un buen programa para trabajar con ficheros de texto (word), hojas excel o presentaciones, no precisas pasar por caja y comprarte el omnipresente Office, ya que, existen en el mercado opciones gratuitas que tienen un funcionamiento similar y son totalmente compatibles con este tipo de ficheros. 

https://docs.zoho.eu/

Una de las opciones más recomendables es Zoho Docs. Es una app que trabaja tanto vía web desde un navegador de Internet (soporta todos) o localmente como una app clásica de escritorio, aunque en este caso, se limita a crearte una carpeta local estilo Dropbox donde depositará los ficheros editados y poco más, trabajando desde el navegador igualmente. 

Se ejecuta directamente desde el navegador web, simplemente tecleando la dirección https://docs.zoho.eu/, por lo que en caso de usarlo habitualmente es recomendable guardar dicho marcador (incluso en el escritorio) para acceder rapidamente a la web app.

Su funcionamiento es a la vez simple y potente, me explico, el entorno está tan bien diseñado que pese a contemplar casi todas las opciones de Office, para nada resulta abrumador, teniendo disponible en cada momento una tira lateral con las opciones más básicas. Otras opciones más específicas se encuentran en accesos más indirectos para no saturar el entorno. Además incorpora un control de versiones (cambios) lo que permite trabajar en grupo sobre un mismo documento y controlar fácilmente lo que ha escrito cada cual.

Los ficheros se pueden cargar desde el disco duro, desde servicios en la nube (Dropbox y similares) y a su vez guardarlos en cualquiera de ellos. Evidentemente, se podrá imprimir fácilmente en impresora o directamente a PDF. Dispone de vista previa de impresión y un largo etc de utilidades muy interesantes, como pueden ser; la firma electrónica, realización y envío masivo de mailings, editar blogs, etc. Todo ello desde un entorno muy bien estructurado y al que, repito, te haces desde el minuto uno.




Evidentemente tiene todo lo que puedes necesitar; corrector ortográfico en varios idiomas (o en automático), diccionario de sinónimos, encabezados y pies de página, podrás insertar todo tipo de elementos, convertir un word en un excel, etc. En fin, que salvo que seas un usuario muy pero que muy avanzado, no echarás en falta prácticamente nada de Office, y lo que es más importante, te resultará mucho más sencillo de utilizar.

Si a todo ello, le añadimos que al ser una app web (no necesitas instalar nada), la tendremos accesible desde cualquier entorno; PC, MAC, móvil, etc, simplemente accediendo al navegador web, y a su vez los ficheros, si a sí lo precisamos, podrán estar disponibles desde la nube, por lo que convierten a Zoho Docs en una especie de Office 365, pero gratuito y, para mi gusto, mucho más funcional. 

Es recomendable iniciar la sesión en dicha plataforma usando la cuenta de Gmail o Facebook, así evitaremos tener que crear un usuario y clave de acceso para acceder al servicio. 

Y poco más que decir, si precisas un sustituto a Microsoft Office, dale una oportunidad a Zoho Docs. Te sorprenderá.

P.D.: Si eres del mundo Mac/iOS, desde hace unas semanas está disponible totalmente gratis la suite iWork en  la Apple Store, por lo que en ese caso, es una opción más a tener en cuenta, ya que se integra muy bien con el sistema operativo y  es compatible con Office.